A veces, las herramientas más sencillas, las que tenemos a mano, son las que mejor funcionan para combatir situaciones repentinas de estrés, ansiedad o angustia. Tan sencillo como sentarse, cerrar los ojos y respirar. Este ejercicio nos servirá para parar momentáneamente la alteración emocional negativa y así evitar que vaya a más. Sin embargo, estas situaciones hay que entenderlas como el síntoma de que algo dentro nuestro no va bien, y por lo tanto, para resolverlo, es necesario abordarlo con pautas y planificación adecuada.

Laia Hernando Terapeuta Shiatsu Zen

Me llamo Laia Hernando. Antes de dedicarme de lleno al Shiatsu y a las terapias manuales, mi contexto profesional giraba entorno al mundo de la publicidad y el marketing. Pero las circunstancias hicieron que mi vida diera un vuelco prácticamente de la noche al día. Después del vértigo de las primeras semanas de cambio, los viajes introspectivos y el aprendizaje en varias disciplinas terapéuticas, sentí que mi lugar era acompañar a las personas en un proceso de toma de conciencia con el objetivo de mejorar su bienestar físico, mental y emocional.  Descubrí, en el Shiatsu y las otras terapias manuales, una forma natural de facilitar la entrada del cambio hacia algo positivo, y así asumir y completar el reto de vivir en paz con uno mismo.

“Es el momento de dar el primer paso, y todo vendrá por añadidura” (anónimo).